Las restricciones de la política Cero Covid y las últimas protestas en noviembre podrían sesgar a la baja las proyecciones, pasando del 3,2% previsto a un 2,5%.

El 2022 ha estado marcado por la guerra en Ucrania y los efectos que continúan de la pandemia, factores que han llevado a ajustar a la baja las proyecciones económicas del mundo y China no se ha quedado atrás.

Mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que la economía china tendrá una expansión de 3,2% este año y 4,4% para el próxima, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) proyecta un crecimiento del Producto Interno Bruto más optimista, de 3,3% en 2022 y 4,6% en 2023.

Esto estaría lejos del objetivo del gobierno chino de crecer anualmente 5,5%, además de ser el crecimiento más bajo del gigante asiático en las últimas cuatro décadas: en 1974 fue de 2,6% y en 1976 tuvo una contracción de 1,6%. A excepción del 2020, cuando el Covid-19 provocó que la expansión fuese de 2,2%

Grafico_Crecimiento_China-Banco_Mundial

Después de que en noviembre se vivieron jornadas de protestas históricas en contra de la política de “Cero Covid” den las ciudades de Shanghái y Beijing, finalmente el miércoles pasado el gobierno eliminó la mayoría de sus restricciones y estableció diez nuevas medidas para minimizar las interrupciones. 

Sin embargo, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, advirtió hace un par de semanas que debido a los impactos de las restricciones y las dificultades del sector inmobiliario “los riesgos son a la baja” y que el organismo podría recortar sus proyecciones para el crecimiento económico de China.

Escenario de preocupación

Con este panorama, se empiezan a vislumbrar los escenarios entre los analistas. 

Con más preocupación, la economista senior de Oxford Economics, Louise Loo, asegura que existe una “alta posibilidad” de que las proyecciones de crecimiento se revisen aún más a la baja en el corto plazo, según qué tan débil siga siendo la confianza del consumidor debido a las protestas y la implementación de la flexibilización de la política Cero Covid 

“Actualmente vemos un pronóstico de crecimiento del 3,1% para 2022, pero hemos señalado antes que un retroceso en el consumo privado de la misma magnitud que los cierres de Shanghái del segundo trimestre de 2022 daría como resultadoun PIB cercano al rango del 2,5%”, dice.

En tanto, cuenta que para el próximo año, asegura que su previsión es de 4,2%, impulsadas “por el ritmo y el momento de los esfuerzos de reapertura, que esperamos que ganen impulso de manera más significativa en el segundo semestre”. Esperando que “la salida ordenada de la política de Cero Covid debería conducir a un repunte de la demanda interna, en consonancia con lo que hemos visto en las experiencias de reapertura de varias economías de Asia oriental”. 

Una mirada más optimista acerca del PIB de este año tiene el socio de la auditora Shine Wing en Chile, Mauricio Benítez, quien señala que la economía del gigante asiático todavía sigue en los números azules y que este año, a pesar de los cierres, se va a crecer más que el 2020 y es un país en desarrollo que sigue creciendo con la magnitud que tiene”.